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Una muestra recupera la visita de la performer Charlotte Moorman a la galería Vandrés en 1975

  • La exposición titulada ‘Charlotte Moorman en Madrid. Música de acción [1975]’ saca a la luz un vídeo inédito que documentó la actuación de la artista en esta galería.
  • Fue pionera de la disciplina performativa y el Fluxus y durante muchos años formó pareja profesional con el ‘padre del videoarte’ Nam June Paik.

Charlotte Moorman (Little Rock, 1933- Nueva York, 1991) fue una de las renovadoras de la escena musical de los 60 en Estados Unidos y una de sus representantes más radicales. Apasionada del violonchelo desde que era una niña, con apenas 25 años llegó a Nueva York para continuar sus estudios en la prestigiosa Escuela Juilliard de la Gran Manzana.

Fue en esta ciudad donde Moorman decidió dar rienda suelta a sus aspiraciones personales. A pesar de formar parte de una prestigiosa orquesta, la Sinfónica Americana, prefirió tomar su propio camino. En 1963 daría un paso fundamental. Funda el Festival Anual de Arte de Vanguardia de la ciudad de Nueva York. Allí se dan cita los artistas más agitadores y las ideas más transgresoras del momento. A lo largo de sus quince ediciones conquistó espacios singulares como el World Trade Center, la cubierta del ferry de Staten Island, la Grand Central Station o el desaparecido Shea Stadium, donde se celebró su última edición allá por 1982.

Su carrera en solitario supuso ir mucho más allá de lo iría una simple intérprete de violonchelo. Hoy en día se la considera una pionera de la disciplina performativa y el Fluxus, movimiento artístico que promovió la poesía sonora, acciones y conciertos. La improvisación, por supuesto, movió toda su trayectoria.

En su carrera, tanta importancia tiene su manera de ser como aquellos con los que se relacionó. Su repertorio estaba integrado por obras de otros artistas amigos como John Cage, Joseph Beuys, Wolf Vostell, Yoko Ono, Carolee Schneemann, Earle Brown, Giuseppe Chiari o Karlheinz Stockhausen.

Pero si con alguien consiguió llegar al entendimiento perfecto ese fue el compositor, pianista y videoartista coreano Nam June Paik. Con él daría la vuelta al mundo realizando multitud de actuaciones y colaborando en artículos, ensayos y antologías sobre el arte de vanguardia.

La celista del topless

Los dos vivirán un momento tenso y muy intenso como pareja profesional en 1967. Moorman es detenida por exhibicionismo mientras interpreta completamente desnuda la ópera Sextronique en la filmoteca de Nueva York. A raíz de este ridículo acontecimiento – que propició un debate sobre los límites de la censura- su fama crece como la espuma pero también se le encorseta bajo el apodo «Topless Cellist» (la celista del topless). De forma irónica, una década después Moorman y Paik volverían a recrear esta representación y el arresto bajo el título La gente del estado de Nueva York contra Charlotte Moorman.

Durante la década de los 70, formando pareja con Paik y también en solitario, Moorman recorre gran parte de Europa con sus espectáculos. En junio de 1975 recalaría en la galería Vandrés de Madrid para ofrecer dos actuaciones. Dirigido por Fernando Vijande, este espacio contracorriente abriría sus puertas al arte más transgresor y renovador en una época de transición bien complicada para hacerlo. Allí se exhibieron en 1971 varias piezas de videoarte de Antoni Muntadas abriendo camino a un género entonces desconocido, en 1973 se clausuraba una de sus exposiciones por incluir un maniquí desnudo obra de Alfredo Alcaín, en 1975 la visitaba Allan Kaprow con su happening Comfort Zones – que recordaba hace algunos meses el CA2M-.

Cuatro décadas después, la Galería José de la Mano de Madrid rescata su performance organizando una muestra Charlotte Moorman en Madrid. Música de acción (1975). Gracias a un vídeo, inédito hasta la fecha, podemos disfrutar de una de estas actuaciones en las que la artista interpretó 26′ 1.1499″ para concertista de cuerda de John Cage y TV BRa de Nam June Paik. Completaron el repertorio Pieza para cortar de Yoko Ono, en la que los espectadores cortaban las vestimentas de la violonchelista hasta dejarla desnuda; y otras de Jim McWilliams, Darío Villalba, Joseph Beuys y Takehisa Kosugi. En el vídeo se distinguen también los rostros de numeros artistas españoles que tuvieron el privilegio de estar presentes: Darío Villalba, Rafael Canogar, Enrique Gran, Nacho Criado, Rafael Pérez Mínguez, Zuch y un jovencísimo Pedro Almodóvar. Se puede visitar hasta el próximo 14 de enero.